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La inspiración de la Biblia es un tema central en la teología cristiana, ya que establece la autoridad y veracidad de las Escrituras como la Palabra de Dios.

La inspiración de la Biblia se refiere al proceso por el cual Dios guió a los autores humanos de las Escrituras para comunicar sus verdades eternas de manera precisa y confiable. Esta inspiración divina garantiza que la Biblia es la Palabra de Dios, infalible e inerrante en su mensaje original, y por lo tanto, es la fuente autoritativa para la fe y la práctica cristiana (2 Timoteo 3:16-17).

La palabra «inspiración» proviene del término latino «inspirare», que significa «soplar en» o «infundir vida». En el contexto teológico, la inspiración de la Biblia se refiere al acto de Dios al infundir su verdad en los escritos de los autores humanos a lo largo del tiempo, asegurando que la Palabra de Dios sea comunicada con precisión y fidelidad.

Desafortunadamente, existen algunas ideas equivocadas acerca de lo que significa correctamente la inspiración divina de la Escrituras en cuanto a su forma y fondo. En este artículo veremos 4 de las principales teorías contrarias a la verdad bíblica de la inspiración junto con una breve refutación con la intención de arrojar luz en medio del error y confusión. Estas teorías son:

Primero, dictado mecánico: Algunos creen que la inspiración de la Biblia implica que Dios dictó las palabras exactas a los autores humanos, quienes simplemente las escribieron sin ningún aporte personal. Sin embargo, la Biblia no es el resultado de un dictado mecánico de Dios a los autores humanos. Aunque la Escritura es la Palabra de Dios, Él utilizó las habilidades, personalidades y experiencias de los autores humanos para comunicar su mensaje. La diversidad de estilos literarios y enfoques en la Biblia es evidencia de cómo Dios trabajó a través de las características únicas de cada autor, mientras mantenía la verdad y la integridad de su mensaje (2 Pedro 1:21). Podríamos decir que la Biblia contiene aspectos humanos pero mantiene o tiene una naturaleza divina gracias a la inspiración por medio del Espíritu Santo sobre los autores y escritores sagrados.

Segundo, inspiración parcial: Otro concepto erróneo es la idea de que solo algunas partes de la Biblia están inspiradas, generalmente las que se consideran de importancia teológica o moral. Afirmar que solo algunas partes de la Biblia están inspiradas socava la autoridad y unidad de las Escrituras. La Biblia misma declara que «toda la Escritura es inspirada por Dios» (2 Timoteo 3:16). Esta afirmación implica que la totalidad de la Biblia es la Palabra de Dios y, por lo tanto, autoritativa y aplicable para la enseñanza, corrección y formación de los creyentes en la vida cristiana. La Biblia es inspirada en todos sus aspectos, incluidos los históricos y científicos. Aunque el propósito principal de la Biblia es revelar la verdad espiritual y la salvación en Jesucristo, esto no significa que sus afirmaciones en otros campos sean menos confiables. Dios no falla, se equivoca o comete errores en lo es, hace o transmite.

Tercero, la consciencia elevada de los escritores: Esta teoría sostiene que las Escrituras no son el resultado directo de la intervención divina, sino que son producto de la sabiduría y las percepciones espirituales superiores de sus autores humanos. Según esta teoría, los escritores bíblicos fueron personas con una comprensión más profunda de lo divino y lo trascendental, y plasmaron sus ideas y experiencias en los textos sagrados. Esta teoría hace de la Biblia un mero libro escrito por hombres con cierta “sensibilidad” negando así la autoridad, relevancia y aplicabilidad de las Escrituras como la Palabra de Dios en la vida de los cristianos. Además, esta perspectiva puede llevar a una interpretación subjetiva y relativista de la Biblia, donde cada persona puede seleccionar y elegir las enseñanzas y principios que consideren válidos o relevantes para sus propias vidas.

Cuarto, la inspiración como una cualidad exclusiva de la Biblia: Aquellos que cuestionan la inspiración divina de la Biblia como una cualidad exclusiva a menudo argumentan que otras obras religiosas y filosóficas también pueden ser inspiradoras y ejercer un impacto significativo en las vidas de las personas. Si bien reconocemos que hay muchas obras de gran valor moral, espiritual y filosófico en la historia humana, creemos que la inspiración de la Biblia es única y divina en su naturaleza. Como vimos en el artículo anterior, las profecías cumplidas, su unidad, coherencia y consistencia interna, la transformación personal, social y cultural que produce, su preservación y transmisión a lo largo de la historia, la ética y valores universales que proporciona hacen que la Escritura sea mucho más que un mero constructo de la inspiración humana. Además, esta forma equivocada de interpretar y entender la inspiración provoca que la Biblia no se distinga de otras obras literarias o artísticas y no establece su singularidad como la revelación de Dios a la humanidad (Hebreos 1:1-2; 2ª Timoteo 3:16).

En conclusión, la inspiración divina de la Biblia es un pilar fundamental de la teología cristiana que establece su autoridad y veracidad como la Palabra de Dios.  Y la Biblia por tener una naturaleza divina es útil para enseñarnos correctamente, redargüirnos eficazmente, corregirnos de manera certera e instruirnos de manera apropiada y práctica como dice en 2ª Timoteo 3:16.

A lo largo de este artículo, hemos examinado y refutado cuatro teorías erróneas acerca de la inspiración de la Biblia, destacando la importancia de comprender y aceptar la naturaleza única y divina de las Escrituras. Es esencial para los creyentes, por tanto, mantener una visión sólida de la Biblia como la revelación de Dios a la humanidad, pues de ella se derivan la fe, la práctica y la vida cristiana. Nuestro desafío es abrazar y defender la verdad de la inspiración de la Biblia, mientras continuamos creciendo en nuestro conocimiento y relación con Dios a través de su Palabra. Amén.

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