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La revelación de Dios ha sido un tema de gran importancia en la teología cristiana desde sus inicios. Se ha debatido sobre la naturaleza de la revelación, su alcance y cómo se comunica. En artículos anteriores ya abordamos dos tipos de revelación divina: la proposicional y la existencial.

La revelación proposicional se refiere a la comunicación de Dios a través de palabras y lenguaje. Esto incluye la revelación a través de la Escritura y la predicación. En este tipo de revelación, Dios nos habla de manera clara y directa, transmitiendo verdades específicas sobre su naturaleza, carácter y voluntad. Estas verdades se expresan en proposiciones que pueden ser entendidas y asimiladas por la mente humana.

Estos son algunos ejemplos de cómo la gente puede experimentar la revelación proposicional de Dios:

  1. A través de la lectura de la Biblia: La Biblia es considerada es la Palabra de Dios, y su lectura proporciona una comprensión proposicional de quién es Dios, lo que Él ha hecho y lo que espera de sus seguidores. 
  2. A través de la predicación: Los mensajes y las enseñanzas impartidas transmiten verdades proposicionales sobre Dios y su voluntad para la humanidad. Al escuchar estas enseñanzas, los creyentes pueden profundizar en su comprensión de Dios y cómo Él quiere que vivan sus vidas.
  3. A través de la teología: La teología es el estudio de Dios y de las verdades relacionadas con Él. Al estudiar la teología, los creyentes pueden comprender mejor las verdades proposicionales sobre Dios y su relación con el hombre.
  4. A través de la revelación especial: Dios puede comunicar verdades proposicionales directamente a las personas a través de la oración o mediante la revelación sobrenatural, como visiones, sueños, profecías, … siempre sujetos al juicio y autoridad de la Escritura.
  5. A través de la tradición: El depósito de enseñanzas puede transmitir verdades proposicionales sobre Dios y su voluntad para la humanidad a través de la historia de la iglesia y la experiencia acumulada de la comunidad de creyentes a lo largo del tiempo.

La revelación existencial, por otro lado, se refiere a la comunicación de Dios a través de experiencias personales y subjetivas. Este tipo de revelación se da a través de encuentros personales con Dios, momentos de oración, contemplación y reflexión. En la revelación existencial, Dios se revela a sí mismo a través de la experiencia de la persona, permitiendo que ésta experimente su presencia y amor de manera tangible.

Estos son algunos ejemplos de cómo la gente puede experimentar la revelación existencial de Dios:

  1. En una experiencia de adoración: Los creyentes experimentan la presencia de Dios durante los cultos de adoración, sintiendo que Él está presente en la alabanza, la oración y la predicación. 
  2. A través de la naturaleza: Los creyentes (y me atrevo a decir que los no creyentes también) experimentan la presencia de Dios al observar la belleza y la complejidad de la naturaleza. Al ver los paisajes impresionantes, la flora y la fauna, pueden sentir sentido de Dios y una sensación de asombro por su creación.
  3. En momentos de crisis: En momentos de dolor y sufrimiento los creyentes experimentan la presencia de Dios de una manera especial. En lugar de sentirse abandonados, experimentan una sensación de consuelo, paz y fortaleza que atribuyen a la presencia de Dios.
  4. A través de la comunidad: Muchos experimentan la presencia de Dios a través de la comunidad de creyentes. Al compartir sus experiencias de fe con otros, pueden sentirse apoyados y animados en su relación con Dios.
  5. En momentos de oración: Al dedicar tiempo a la reflexión y la adoración, los creyentes experimentan la presencia de Dios de manera más profunda. En este tipo de experiencias, Dios les habla o les guía, o tienen una experiencia de paz y comunión con Él.

Después de estos ejemplos, es necesario entender que ambos tipos de revelación son importantes y complementarios en nuestra comprensión de Dios. La revelación proposicional nos da un conocimiento claro y definido de Dios, mientras que la revelación existencial nos permite conocer a Dios de manera más profunda y personal.

La revelación proposicional es esencial para nuestra comprensión de la fe cristiana. A través de la Escritura y la predicación, Dios nos ha dado un conjunto de verdades objetivas que podemos estudiar y comprender. La revelación proposicional es necesaria para establecer una base sólida para nuestra fe y para evitar la confusión y la incertidumbre.

Sin embargo, la revelación existencial es igualmente importante. A través de experiencias personales con Dios, podemos conocerlo de manera inmediata y directa. Esto nos permite tener mucho más que una colección de doctrinas o un mero asentimiento intelectual, nos permite tener una relación y comunión personal con Dios. Dios es persona y estas experiencias pueden ayudarnos a desarrollar una relación más cercana con Él y a entender cómo sus verdades se aplican a nuestra vida diaria.

En conclusión, tanto la revelación proposicional como la existencial son importantes en nuestra comprensión de Dios. Ambas formas de revelación son esenciales para desarrollar una relación significativa y transformadora con Dios. Como cristianos, debemos buscar una comprensión equilibrada y completa de la revelación de Dios, tanto en su forma proposicional como existencial.

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