Cada niño debería crecer sintiéndose amado, cuidado y seguro. Sin embargo, hay heridas que se esconden en silencio, a veces incluso en los lugares que deberían ser refugio. El abuso sexual infantil está más cerca de lo que solemos imaginar, y rara vez sale a la luz. Frente a esa realidad, la Iglesia está llamada a convertirse en un espacio seguro, donde los más pequeños se sientan verdaderamente protegidos.
Con esa convicción, la Asociación Nuevos Pasos, junto a FIET y las Asambleas de Dios de España a través de su departamento de ministerios infantiles, DEMIADE, han preparado un taller teórico-práctico intensivo que se celebrará en Madrid del 31 de agosto al 5 de septiembre, bajo el lema «Construyendo comunidades vigilantes y protectoras contra el abuso sexual infantil».
Una realidad silenciada que interpela a la Iglesia
El abuso sexual infantil no es un problema lejano ni excepcional. Se estima que alrededor de uno de cada cinco niños, niñas y adolescentes en Europa es víctima de alguna forma de violencia sexual durante su infancia. Esa cifra —»uno de cada cinco»— da nombre a la campaña con la que el Consejo de Europa busca romper el silencio en torno a esta realidad, en el marco del Convenio para la protección de los niños contra la explotación y el abuso sexual, firmado en 2007 precisamente en Lanzarote (España).
En nuestro país, los datos confirman la magnitud del problema y, sobre todo, lo mucho que permanece oculto. Según el último informe de Save the Children, presentado en septiembre de 2025, en 2023 se presentaron 9.185 denuncias por delitos contra la libertad sexual con víctimas niños, niñas y adolescentes, una cifra que representa solo una pequeña parte de la realidad, porque la mayoría de los casos nunca llega a denunciarse. En el 82,9% de los casos las víctimas son niñas o adolescentes, y la edad media de inicio de los abusos se sitúa en torno a los 12 años.
A esa cifra oculta se añade un dato que explica por qué la prevención resulta tan difícil: en ocho de cada diez casos el agresor es una persona del entorno familiar o conocida del niño, y el 96% de los abusadores no tiene antecedentes penales relacionados con violencia sexual. El daño, además, suele producirse sin dejar rastro visible, lo que complica enormemente su detección.
Aquí aparece el corazón del problema, tal como lo señalaba Joan Bel, con más de veintidós años de trabajo en la prevención del abuso sexual infantil: uno de los mayores obstáculos es que los niños «no tienen adultos que puedan identificar eso que les está pasando». Formar a esos adultos —en la familia, en la escuela, en la comunidad y en la iglesia— es precisamente lo que busca este encuentro.
El método AVISA: de la sensibilización a la acción
El taller se apoya en el método AVISA, desarrollado por la Asociación Nuevos Pasos, una entidad sin ánimo de lucro comprometida con la protección de la infancia. No se trata de una propuesta teórica, sino de una práctica ya validada en terreno: el método se aplica en Perú, Bolivia, Colombia y España, con más de veinte años de recorrido y miles de beneficiarios directos e indirectos.
Durante seis días, los participantes recorrerán un programa que combina fundamento y práctica: qué es y qué no es el abuso sexual infantil, el perfil y las estrategias de los agresores, los indicadores físicos y conductuales, el dibujo como herramienta de detección, las entrevistas de prediagnóstico, las estrategias de autoprotección, la aplicación del programa con grupos de niños de infantil y primaria, las escuelas de padres y el acompañamiento a las familias. El objetivo, como subraya la propia formación, no es solo aprender, sino capacitarse para actuar.
«Proteger no es solo una responsabilidad. Proteger es una expresión de amor», expresaba Amparo Benítez, coordinadora de DEMIADE, al invitar a la Iglesia a mirar con otros ojos, a escuchar mejor y a actuar en el momento adecuado.
Una formación para toda la comunidad
La capacitación está dirigida a profesionales del ámbito educativo, social o sanitario, a familias y cuidadores, a equipos de entidades y organizaciones, y de manera especial a las iglesias y comunidades que desean ser espacios seguros. No se requiere experiencia previa, pero sí compromiso. Al concluir, los participantes estarán capacitados para prevenir situaciones de abuso aplicando el programa AVISA, detectar indicadores con mayor eficacia, intervenir de forma responsable conforme a la normativa vigente y acompañar a los niños y a sus familias en los casos detectados.
El taller se celebrará en la calle Argos, 13 (San Blas-Canillejas, Madrid). La inscripción se organiza en distintos tramos según la fecha, e incluye material digital listo para aplicar, certificado de asistencia y pausas café. Lo recaudado se destina íntegramente al sostenimiento del programa AVISA y al desarrollo de nuevas iniciativas de prevención. Para inscribirse o resolver dudas, la organización facilita el correo fundacionnuevospasos@gmail.com.
Una Iglesia despierta y protectora
Proteger a la infancia no es una tarea puntual, sino una expresión concreta del amor de Cristo y del cuidado que Dios tiene por los más pequeños. Esta formación es una oportunidad para que la Iglesia se levante despierta, comprometida y atenta, convertida en ese lugar de refugio donde cada niño pueda crecer sintiéndose amado, cuidado y seguro. Porque velar por ellos es, también, una forma de extender el Reino allí donde más se necesita.
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