Bajo el lema «Más Reino», líderes y miembros de las Asambleas de Dios de España (ADE) se dieron cita del 5 al 8 de marzo de 2026 en la ciudad de Gandía para celebrar su Congreso Nacional y la LXIII Convención. Superando las 2.300 personas, el evento alcanzó la mayor cifra de asistencia de su historia. Pese a las inclemencias del tiempo, que dejaron lluvias incesantes durante las jornadas, la pasión por buscar a Dios y el compromiso de los asistentes permanecieron inquebrantables. Fueron cuatro días de profunda adoración, capacitación ministerial, visión misionera y un llamado a la multiplicación.
El evento arrancó el jueves con un marcado enfoque en la presencia de Dios y la necesidad de que su Reino se manifieste de forma tangible en la nación. El congreso no tardó en compartir motivos de profunda celebración: durante el año 2025 se logró el hito de plantar 53 nuevas iglesias en toda España, a un ritmo de una nueva obra cada semana. Esta vitalidad expansiva se enmarca dentro de la visión global MM33, que proyecta un crecimiento sin precedentes para la próxima década. «No estamos aquí porque queremos un congreso más, estamos aquí porque queremos más gloria, más presencia y más pasión por las almas», se proclamó en la apertura.
El hambre espiritual de los asistentes quedó evidenciada desde las primeras horas del día. Aunque el programa oficial comenzaba a las 9:30 de la mañana, tanto el viernes como el sábado la gran carpa principal se llenaba desde las 8:45 para acompañar al Departamento de Oración en un profundo tiempo de intercesión conjunta, clamando a una sola voz y preparando el ambiente espiritual para todo lo que Dios iba a hacer en cada jornada.
Plenarias que desafiaron el corazón y la mente
El programa contó con oradores nacionales e internacionales que ministraron a la iglesia de forma integral. Desde Puerto Rico, la pastora Elisabeth Guidini y la salmista Yashira Guidini trajeron mensajes confrontadores sobre la expansión de Dios a través de las pruebas y un llamado urgente al arrepentimiento genuino y a la rendición total, recordando a los líderes que «el arrepentimiento no es solo para el nuevo convertido, es la forma en la que caminamos y permanecemos en el Reino».
Por su parte, el evangelista estadounidense Brian Alarid presentó una visión renovada y práctica para ganar almas a través de cinco hábitos relacionales y sencillos: orar (por cinco personas diariamente), escuchar, comer, servir y compartir el evangelio.
En el ámbito del liderazgo y la administración, Ezequiel Escobar abordó la diferencia entre dirigir y gobernar, animando a los pastores a ser líderes «multiplicadores» que sepan descentralizar y liberar el talento en sus congregaciones para transformar el entorno social. Además, el veterano pastor y maestro Joaquín Yebra aportó una magistral y profunda exposición teológica sobre el Reino de Dios e Israel, recordando la importancia vital de mantener viva la esencia del Pentecostés y la gracia frente a la rigidez del institucionalismo.
La iglesia orgánica: Crecimiento y grupos pequeños
Un punto clave y sumamente práctico del programa fue el panel del sábado por la tarde, enfocado en el crecimiento basado en grupos pequeños. Liderado por pastores de gran trayectoria y fruto como Héctor Escobar, Tomás Santa Marta, Guillermo Nín, José María Romo y Yuna Lee Kim, se subrayó que el verdadero crecimiento no reside simplemente en reunir multitudes los domingos, sino en discipular, pastorear y multiplicar discípulos maduros a través de relaciones genuinas en los hogares. Como bien se destacó en la mesa, «la iglesia no se construye sobre sistemas, sino sobre principios que forman una identidad».
Una apuesta firme por las nuevas generaciones
Las Asambleas de Dios de España dejaron claro que los más jóvenes no son solo el futuro, sino el presente activo de la iglesia. Por ello, se desplegó un programa paralelo diseñado exclusivamente para ellos, logrando reunir a 300 líderes de jóvenes, más de 100 adolescentes y unos 200 niños, hijos del liderazgo de las Asambleas de Dios. El objetivo de este gran despliegue logístico no fue ofrecer un simple entretenimiento mientras los adultos asistían a las plenarias, sino asegurar que las nuevas generaciones vivieran un encuentro personal con Dios, recibiendo un impacto del Espíritu Santo destinado a marcar sus vidas, forjar su carácter y prepararlos para ser portadores del Reino en sus propios entornos.
LXIII Convención: Liderazgo y capacitación práctica
En el marco de este gran evento, se desarrollaron las sesiones correspondientes a la LXIII Convención de las Asambleas de Dios. Durante estos tiempos de trabajo administrativo e institucional —a los que estaban convocados los ministros de ADE y los representantes de las iglesias locales—, se ofreció una oferta formativa de talleres sumamente variada para el resto de asistentes, conectada con las necesidades actuales de la iglesia y la sociedad.
Entre las temáticas impartidas destacaron los «Fundamentos para emprendedores del Reino» a cargo de Elisabeth Rego; el análisis sociológico «Migración: ¿amenaza u oportunidad?» expuesto por Benito Martínez; y la «Evangelización: confrontación entre dos reinos», por José Luis González Alba. La acción social cobró protagonismo con Manny Rosario (Convoy of Hope) y su ponencia «La Compasión como estrategia del Reino». Por su parte, Guillermo y Cristina Santos ofrecieron un espacio de sanidad con «Resiliencia y futuro: sanando heridas», mientras que Yashira Guidini impartió un taller exclusivo sobre «Principios del Reino para el Ministerio de Alabanza».
Un aspecto fundamental de la Convención fue la renovación de todos los departamentos y comités de ADE. De manera muy especial, la asamblea mostró su respaldo absoluto al reelegir al Consejo Ejecutivo, renovando así su confianza en el actual equipo liderado por el pastor Juan Carlos Escobar como presidente, encomendándoles la tarea de seguir guiando la visión y el rumbo de la denominación.
Ordenación ministerial y comunión
El domingo por la mañana, la celebración alcanzó su punto álgido con la solemne ordenación de una numerosa nueva promoción de ministros y ministros auxiliares. En un emotivo acto, se les recordó su llamado a ser siervos fieles, velando por sus propias vidas y por el rebaño, siempre bajo la estricta dependencia del Espíritu Santo. La jornada culminó alrededor de la mesa del Señor con la Santa Cena, uniendo a todos los asistentes en un espíritu de armonía y gratitud por el sacrificio de Cristo.
Una iglesia imparable
Ni siquiera la fuerte lluvia —que en algunos momentos de las jornadas llegó a calar el interior de la gran carpa— pudo aguar el ambiente de gozo y hermandad. La cifra histórica de asistentes, el multitudinario despliegue intergeneracional y el incansable trabajo del equipo de voluntarios, demostraron que la iglesia avanza con paso firme.
El evento también contó con el respaldo y reconocimiento público a través de la visita institucional del alcalde de Gandía, José Manuel Prieto, y la presencia de la secretaria ejecutiva de FEREDE, Carolina Bueno, quien aprovechó para anunciar el próximo Congreso Evangélico Nacional de 2027 en Barcelona.
El congreso «Más Reino» cerró sus puertas superando todas las expectativas, pero el movimiento no se detiene. La próxima gran cita de las Asambleas de Dios ya está marcada en el calendario para el 13 de junio, donde la familia al completo se reunirá en Fuenlabrada (Madrid) para celebrar juntos el Pentecostés. España está viendo a una iglesia en marcha, madura y dispuesta a que el Reino de los cielos sea una realidad en cada barrio, pueblo y ciudad.


