Un origen en tiempos difíciles
La historia de la iglesia se remonta a 1963, cuando Francisco Vañó conoció a Jesús durante su servicio militar en la Legión en Ceuta. Al regresar a su pueblo natal, Villena, se convirtió en el primer creyente evangélico de la localidad. Enfrentó oposición y pruebas: su noviazgo de ocho años se rompió, su padre intentó echarlo de casa y sus amigos se burlaban de su fe. Sin embargo, en medio de la persecución propia de aquellos tiempos, su perseverancia en predicar el evangelio dio fruto, y pronto se convirtieron las primeras personas: dos compañeros del servicio militar y quien más tarde sería su esposa, Francisca Amorós, entre otros.
En septiembre de 1967, la pareja contrajo matrimonio por lo civil, tras ser intimidados por las autoridades. No obstante, su valentía los llevó a celebrar la boda en un local alquilado por los contrayentes. Aquel enlace se convirtió en el escenario del primer culto evangélico público en Villena, marcando así el nacimiento oficial de la iglesia.
Desde entonces, la congregación comenzó a reunirse en ese mismo local, y a lo largo de los años fueron varios los siervos del Señor que sembraron su vida en la obra, entre ellos Juan Álvarez, Julio Ferrer y Pedro Ortuño, hasta llegar a los pastores actuales, Antonio y Sofía Penadés.
Una celebración llena de vida
El 58º aniversario fue un tiempo especial de alabanza, canciones, danzas, teatro juvenil y un emotivo acto de graduación de estudiantes bíblicos, junto con la entrega de diplomas a nuevos miembros.
Los pastores de la iglesia, Antonio y Sofía Penadés, presidieron uno de los momentos más conmovedores al entregar placas conmemorativas:
- A Francisco Vañó, fundador de la iglesia, en reconocimiento a su fidelidad. Su esposa Francisca no pudo estar presente por motivos de salud, pero si lo hizo Loida, su hija, quien pastorea en la localidad de San Juan y San Vicente junto con José Ángel Padilla, coordinador de la Fraternidad en FRALEMA.
- A Juanita, quien, junto a su difunto esposo Pedro, pastoreó durante muchos años la iglesia, dejando como sucesores a los pastores actuales.
Un mensaje para un nuevo tiempo
La predicación estuvo a cargo de Seth Vañó, hijo del fundador, bajo el título “Hacia una mayor gloria”. El mensaje enfatizó que permanecer plantados en la casa de Dios, nutridos por la Palabra y llenos del Espíritu Santo, garantiza que incluso en tiempos de sequía y desierto la iglesia siga dando fruto, avanzando siempre hacia una mayor gloria.
El encuentro culminó con un tiempo de oración en el que toda la iglesia rodeó a sus pastores para orar por ellos, y del mismo modo los pastores oraron por la congregación. Finalmente, toda la Iglesia compartió una comida especial en un ambiente de compañerismo y gratitud.
Una iglesia estratégica y servicial
Desde hace más de 25 años, la Iglesia de Villena es sede de las reuniones de la Fraternidad de Pastores de Levante, Albacete y Murcia (FRALEMA), acogiendo encuentros de líderes y pastores de nuestra fraternidad en la zona. Su ubicación la ha convertido en un punto de referencia estratégico.
Además, el espíritu de servicio de sus pastores y de toda la congregación ha sido reconocido por la ciudad de Villena gracias a su labor en la distribución de alimentos a los más necesitados.
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Lo que comenzó en tiempos de dificultad y persecución hoy sigue siendo un testimonio vivo de la gracia y fidelidad de Dios. Con 58 años de historia, la Iglesia de Villena continúa proyectándose hacia el futuro con la misma visión: alcanzar a su ciudad y ser un faro de esperanza para toda la región.


