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Desde la Facultad de Teología, nos reunimos en el cuarto episodio de «El Sofá» para compartir una conversación inspiradora con Víctor y Damisley, dos misioneros que han dedicado más de una década de sus vidas al servicio misionero en las Amazonas ecuatorianas. En este encuentro, nos sumergimos en sus experiencias y reflexiones sobre el llamado divino que transformó sus vidas.

Una vida de servicio en la Amazonía

Víctor y Damisley relatan cómo, desde jóvenes, sintieron el llamado a servir en lugares difíciles, guiados por una profunda gratitud hacia Dios. Esta pasión por el servicio los llevó a las Amazonas, donde han trabajado con las tribus Shuar y Uar, llevando el evangelio a comunidades no alcanzadas por otras misiones.

El llamado y la respuesta

Víctor comparte una historia conmovedora sobre cómo, a los 18 años, hizo un pacto con Dios, prometiéndole dedicar su vida a servir en los rincones más desafiantes del mundo. Este pacto fue el inicio de una jornada que los llevaría a enfrentar numerosos desafíos y a vivir profundas satisfacciones al ver el impacto de su trabajo en las comunidades amazónicas.

Adaptación y respeto cultural

Una parte crucial de su ministerio ha sido aprender a vivir y trabajar respetando las tradiciones y culturas de las tribus con las que interactúan. Los misioneros enfatizan la importancia de no intentar cambiar estas culturas, sino de mostrar el evangelio a través de un modelo de vida que respeta y valora las estructuras familiares y sociales existentes.

Desafíos y recompensas

Los retos son constantes, desde la adaptación cultural hasta la logística de vivir en un ambiente tan remoto y desafiante como la Amazonía. Sin embargo, la pareja de misioneros destaca las recompensas espirituales y personales que han recibido, como ver a personas aceptar el evangelio y mejorar sus vidas, y la satisfacción de saber que están cumpliendo con su misión.

El futuro del ministerio

Mirando hacia el futuro, Víctor y Damisley se sienten motivados a continuar su labor. Ellos ven cada desafío como una oportunidad para crecer y aprender, confiando en que Dios seguirá guiando y protegiendo su camino.

Este episodio de «El Sofá» no solo nos ofrece un vistazo a la vida de dos personas extraordinarias que han respondido con fe y coraje al llamado de servir, sino que también nos inspira a considerar cómo podemos nosotros mismos responder a nuestros propios llamados para llevar el mensaje del evangelio.