1ª Encuentro nacional de Comunicadores ADE

A principio de los años 90 algunos miembros de las diferentes congregaciones locales veían con cierto recelo como nuestros lugares de culto y nuestras salas de reunión se llenaban de cables que invadían por completo el suelo de las Iglesias arrinconando el púlpito y creando una especie de caudal plástico que rompía la estética de la decoración habitual.

Algunos hermanos, especialmente motivados, hacían lo imposible por buscar la manera de ordenarlos, canalizarlos o taparlos, intentando disimular su efecto aunque lo cierto es que su iniciativa no solía obtener el éxito deseado. La tecnología había llegado a nuestras Iglesias y lo había hecho para quedarse. El crecimiento de nuestras congregaciones hacía que fuera imposible escuchar la voz del pastor o las notas de la guitarra en el fondo de la sala. Necesitábamos equipos de sonido, mesas de mezcla, etapas y altavoces para amplificar el mensaje que desde nuestros púlpitos se predicaba y las canciones que nuestros músicos interpretaban.

Han pasado los años y el número de cables, lejos de disminuir, ha seguido creciendo. Especialmente con la irrupción de la pandemia hemos visto cómo las congregaciones han entrado de lleno, y en un tiempo récord, en la era de la realización audiovisual y el streaming. Términos como “emisión”, “virtual” o “híbrido” han pasado a formar parte del léxico habitual de nuestros eventos.  Sin embargo y debido a la urgencia de la situación, esta actualización tecnológica, lejos de haberse implementado de manera progresiva y ordenada, se ha llevado a cabo de manera abrupta en una especie de “sálvese quién pueda” que conlleva un número importante de desafíos que es preciso abordar.

¿Qué espacio debe ocupar la realización audiovisual en nuestra liturgia? ¿Merece la pena el esfuerzo de la realización atendiendo al número de visualizaciones? ¿Cuál es nuestro lugar como Iglesia en las redes sociales? ¿Hacia dónde se dirige la creación de contenido audiovisual? ¿Cuál es el canal más efectivo para trasmitir el mensaje?

Estas y otras preguntas aparecen a la hora de perfilar cualquier estrategia audiovisual que una Iglesia se esté planteando. Es por eso que necesitamos, como movimiento, transmitir la formación y la información necesaria para que cada congregación pueda encontrar su espacio y su proyecto dentro de esta jungla en la que se ha convertido el ciberespacio y los medios de comunicación de masas.

Con este objetivo en mente, el Gabinete de Comunicación de ADE, ha preparado unas jornadas de aprendizaje y reflexión a las que queremos convocar a todos aquellas personas iniciadas en trabajos multimedia y audiovisuales. Queremos promover un encuentro interdisciplinar para que técnicos y creadores de contenido podamos poner en común conocimientos, podamos establecer relaciones interpersonales y podamos conversar y debatir acerca del presente y el futuro de la comunicación.

Durante los días 4 al 6 de Noviembre hemos reservado un espacio en la Granja-Escuela “La Chopera” en Ugena, Toledo para unas jornadas de convivencia que nos permitan contar con el tiempo suficiente para tratar temas tan estratégicos que atañen a la comunicación y la creación de contenido audiovisual.

Con este motivo hemos preparado un programa práctico/teórico que sirva tanto para expertos en cada una de las áreas como para iniciados recientemente en las labores audiovisuales de las Iglesias locales. Este programa, además, condensa en el día sábado 5 de Noviembre las ponencias y prácticas principales para que todos los asistentes que lo deseen puedan acercarse y puedan regresar a sus obligaciones ministeriales el domingo siguiente.

Queremos animar a los pastores a que hagan un esfuerzo en mandar a sus técnicos a un encuentro que sin duda enriquecerá sus ministerios y servirá para mejorar el trabajo en sus Iglesias locales. 

 

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