Retiro de Intercesores

En todos los tiempos la oración, el clamor y la intercesión ocupó un lugar importante en la vida de la iglesia.

Las presiones del día a día, agendas apretadas, la búsqueda incansable de la felicidad, de la comodidad y el desconcierto que hay en el mundo que vivimos buscan opacar la vida de oración.

No son tiempos fáciles los que estamos viviendo. Son tiempos complicados y es de suma urgencia que nos unamos orando para que se levanten intercesores, hombres y mujeres que estén en la brecha, vidas que deseen ir más allá de sus límites, más allá de pensamientos humanos, de sus sentimientos, de su área de confort y crean que el Señor hoy puede seguir obrando. Él puede hacerlo otra vez. 

Necesitamos despertar el espíritu de los guerreros que entienden que a través de las estrategias divinas podemos hacer frente a  la maldad que se mueve en el mundo espiritual.

Desde el departamento de oración de ADE nos proyectamos a todo el país con el fin de trasmitir una  visión clara, definida, de la importancia que tiene la iglesia orando y creyéndole a Dios.  Los últimos dos años, en medio de una pandemia mundial no hemos bajado los brazos, hemos buscado estrategias para mantener vivo el fuego de la oración en el país, teniendo jornadas nacionales telemáticas  de clamor, cultos por redes sociales, cursos, etc. Pero en este tiempo que ya podemos reunirnos, retomamos el retiro nacional de intercesores, lo realizaremos del 11 al 13  de noviembre, en Ciudad Real y creemos que serán días de gloria, días donde veremos la mano poderosa de Dios levantando a los intercesores, transformando sus vidas, llenando del Espíritu Santo, obrando milagros y llevando a su iglesia nacional a un fuerte búsqueda y clamor. 

No queremos que nadie se quede fuera, por eso animamos a que se puedan inscribir, que hagan planes para asistir, que piensen que somos agentes de cambios para este tiempo en las manos de Dios.

El Señor puede hacerlo otra vez.


Débora de Lorenzo, Coordinadora DORADE